Guía Clínica
de la AEC: Cirugía Hepática
PRESENTACIÓN

La
Asociación Española de Cirujanos tiene
entre sus objetivos docentes la elaboración de
una de las Guías Clínicas que expresen
la fuente del conocimiento que cada una de sus correspondientes
Secciones aplica en su práctica diaria y que
sirvan de orientación para el resto de los cirujanos
y residentes en formación.
La Sección de Cirugía Hepatobiliopancreática
y Trasplante presenta la primera de sus dos guías
(Cirugía Hepática) en las que se ha dividido
su contenido.
Esta guía de Cirugía Hepática,
en opinión de sus editores, expresa de forma
consensuada el estado actual de esta área, teniendo
en cuenta la dinámica que existe desde que aparecen
hasta que se aplican los nuevos conocimientos.
Sus autores constituyen una parte importante de los
profesionales con dedicación tanto a la cirugía
hepática como al trasplante. Por ello debemos
expresar nuestro agradecimiento a todos ellos y a los
centros que representan para permitir expresar y divulgar
la experiencia que se acumula tras las líneas
que forman parte de estos capítulos.
El índice expresa el recorrido lógico
de los que hoy se considera que es representativo de
la patología y cirugía hepática,
ya que comienza con la base del conocimiento anatómico
que todo cirujano debe conocer para abordar cualquier
tipo de resección, incorporando la clasificación
de Brisbane, y la correlación de la ecografía
con las estructuras vasculares. A continuación
se expresan aspectos semiológicos y morfológicos,
tan importantes para el diagnóstico de las lesiones
tumorales. Se actualiza el papel emergente del abordaje
laparoscópico tanto diagnóstico como terapéutico,
siendo uno de los aspectos de mayor novedad en la práctica
clínica de hoy día.
Tras los aspectos diagnósticos se realizan descripciones
de los planteamientos terapéuticos de las diferentes
patologías hepáticas tanto benignas como
malignas.
Los tumores malignos como benignos tanto primitivos
como metastásicos suponen el sustrato patológico
fundamental donde se desarrolla la mayor parte de la
cirugía hepática. La evolución
tecnológica ha generado nuevas fuentes de conocimiento
con desarrollo de instrumentaciones y metodología
que suponen un verdadero reto y alternativa para lo
que podríamos llamar "cirugía tradicional".
Junto a ello, la colaboración de la radiología
intervencionista y de las nuevas tecnologías
de soporte temporal hepático, permiten supervivencias
de pacientes en situaciones de gran complejidad.
El trasplante hepático es sin duda estación
termino donde desembocan numerosos procesos patológicos
hepáticos. Somos espectadores de excepción
en nuestra generación de lo que ha ocurrido en
los últimos 20 años desde que en 1984
se inicia en Barcelona el primer programa de trasplante.
Desde entonces el desarrollo ha sido espectacular, con
más de 1000 trasplantes por año practicados
por los 23 equipos acreditados en nuestro país.
Este desarrollo exponencial de trasplante en la mayoría
de nuestras comunidades ha permitido un modelo de beneficio
indirecto extraordinario, ya que ha diferencia del modelo
inglés de concentración de recursos en
pocos centros, nuestra forma de abordar este problema
desde abajo, ha hecho posible un aumento del conocimiento
de la cirugía hepática gracias al trasplante
que ha beneficiado de forma indirecta a muchos más
pacientes que son intervenidos por traumatismos o sometidos
a resecciones hepáticas. Sin lugar a duda el
trasplante ha corregido los desequilibrios quirúrgicos
en la cirugía hepática que ya existían
y que habrían aumentado en nuestro país.
Por eso el capítulo del trasplante tiene en esta
guía una dimensión especial, ya que no
se puede entender en nuestra opinión en el momento
actual la cirugía hepática sin el trasplante
hepático.
Aunque algunos temas como el traumatismo hepático
están expresados también en la guía
de politrauma, nos parece que no supone una repetición
sino una actualización necesaria en una ubicación
lógica para el cirujano interesado en esta patología.
También hemos querido incluir una guía
instrumental de cirugía hepática que sirva
de orientación en los cada vez más sofisticados
medios inventavariables y fungibles que se necesitan
para una correcta práctica clínica.
Por último, de forma menos convencional pero
asimismo creemos que de utilidad, hemos añadido
dos addemdum; el primero adscrito al capítulo
sobre metástasis, donde se recogen los aspectos
metodológicos del Registro Nacional Metástasis
Hepáticas que la Sección puso en marcha,
con los resultados de la primera evaluación;
el segundo lo constituyen direcciones de internet de
interés para que el lector encuentre el camino
para profundizar en cada una de las patologías.
En un mundo cada vez más universalizado en lo
que se refiere a las fuentes de conocimiento, la WEB
es una fuente de conocimiento y queremos sin duda darle
su lugar correspondiente.
Aunque esta es una guía fundamentalmente para
cirujanos y escrita por cirujanos, la práctica
clínica actual tiene una dimensión de
trabajo que no queremos pasar por alto.
Queremos expresar nuestro agradecimiento a los colegas
que comparten la responsabilidad en el estudio de estos
pacientes, en la toma de decisiones y en el tratamiento
y cuidados de patología. Anestesistas, hepatólogos,
radiólogos, intensivistas, laboratorio, suponen
partes fundamentales de estos equipos que de forma natural
se han formado en cada centro. A ellos junto a los equipos
de enfermería que cuidan estos pacientes queremos
dedicar esta guía de trabajo.
Para los cirujanos que se caracterizan por la ambivalencia
entre querer saber lo que ocurre más allá
de los obstáculos, y el pragmatismo de pisar
el suelo, la cirugía hepática ha supuesto
un reto excepcional, y ofrece un ejemplo claro de lo
que es progresar paso a paso. Los niveles de eficacia
que está cirugía ha alcanzado en nuestro
país todavía siguen sorprendiendo a propios
y a extraños. Sin embargo, nada es casual, ya
que la respuesta está en las miles de horas de
formación extra y a título personal que
los cirujanos hepáticos españoles han
asumido como compromiso profesional para dar respuesta
a una demanda que emergía y cuyos resultados
están para todos ellos en niveles más
altos.
La última reflexión es nuestra felicitación
para la AEC, por haber desarrollado esta iniciativa
cuyos logros en los próximos años superarán
sin duda las expectativas que pusimos cuando comenzamos.
Generaciones de nuevos cirujanos darán nuevos
contenidos y nuevas formas de estas guías, para
orientación y consejo al resto de médicos
y cirujanos.
En esta edición agradecemos la colaboración
de Carmen Jiménez de Arán Ediciones que
ha sido fundamental en el asesoramiento técnico,
así como Wyeth Lederle por el apoyo económico
a este proyecto docente.
El trabajo del cirujano que se caracteriza por la simbiosis
entre ciencia y técnica encuentra en estas páginas
parte de esa doctrina. Invitamos al lector a leer entre
líneas y profundizar en sus contenidos.