Guía Clínica
de la AEC: Cirugía de la Pared Abdominal
PRESENTACIÓN

Es un motivo de satisfacción presentar una nueva
Guía Clínica de Cirugía de la Pared
Abdominal, que quiere desde hoy adherirse como quinto
acontecimiento a la iniciativa de la Asociación
Española de Cirujanos, para plasmar de forma
más práctica y concreta la parte fundamental
del "cuerpo de conocimiento" de la especialidad.
El principal estímulo para todos los que hemos
intervenido en esta publicación ha sido la evolución
de los conocimientos de esta parcela de la cirugía,
o mejor dicho, la revolución de los mismos, que
ha pasado en el último decenio de ser un campo
estancado o resignado, a ocupar un lugar preeminente
en congresos y reuniones. La sutura sin tensión,
las mallas biocompatibles, la cirugía sin ingreso,
la profilaxis de la infección, los nuevos planteamientos
que ofrece la laparoscopia, la disminución de
las complicaciones postoperatorias, los progresos en
las técnicas anestésicas y la colaboración
del anestesista, la aplicación de la radiología
moderna al diagnóstico de las enfermedades de
la pared abdominal, la reconstrucción de la pared
después de graves catástrofes, etc., son
algunos de los puntos de partida de la comentada revolución.
Hemos juzgado conveniente comenzar la obra con una dedicación
especial a las incisiones y sus complicaciones, tanto
inmediatas como tardías (Sección 1 y 11),
por creer que es una parcela con evidente presencia
y un poco desatendida. Las hernias incisionales constituyen
un desafío y un "borrón" en
el denominado siglo de oro de la cirugía. No
nos parece admisible que alrededor de un 10% de las
grandes laparotomías presenten esta complicación
y por ese motivo hemos estudiado con detenimiento las
primeras etapas del problema (cierres de laparotomía,
cicatrización), para intentar avanzar en la prevención.
Las eventraciones pueden adoptar formas clínicas
variadas y necesitan soluciones diferentes según
tamaño, zona de presentación, condiciones
del paciente, etc., y hemos incluido varios capítulos
para dar respuesta adecuada a cada tipo de problemas,
sin olvidar en ningún momento que la eventración
no sólo es una lesión anatómica,
sino que la mayoría de las veces representa también
una enfermedad.
En una segunda fase nos hemos introducido en el territorio
de las hernias de pared (Sección III), intentando
en todo momento adaptamos al espíritu de la Guía
Clínica, es decir, aportar a los cirujanos un
documento que exponga con claridad y con rigor científico,
las soluciones más idóneas para sus pacientes
y asimismo apuntar las exigencias que la sociedad reclama
(estancias, costes, recidivas, etc.). Es una sección
clásica, actualizada y barnizada por aspectos
socioeconómicos y estratégicos. Es una
parcela importante, pues no hay que olvidar que la herniorrafia
o hernioplastia, será la intervención
más frecuente para la mayoría de los cirujanos
y todavía "la palabra final sobre hernia
no está escrita", a pesar de las numerosas
referencias del progreso.
La última parte (Sección IV) la hemos
dedicado principalmente a actualizar los temas que hacen
referencia a los tumores de pared y a las técnicas
quirúrgicas de reconstrucción de la misma,
presentando soluciones a situaciones clínicas
que antes no existían, y cuyo progreso pertenece
a la colaboración directa con la cirugía
plástica.
Nuestro profundo agradecimiento y deuda perpetua a todos
los que han participado en este trabajo colectivo por
su experiencia vertida en esta publicación, por
su espíritu de colaboración y disciplina,
que ha permitido enriquecer la publicación sin
perder la unidad interna. A Wyeth Lederle repetir anteriores
parabienes, al igual que a Arán Ediciones, por
su esfuerzo para conseguir una edición de calidad.
Esta guía no hubiera sido posible, sin el apoyo
incondicional del Prof. Pascual Parrilla que ha ocupado
muchas horas de su tiempo en moderar nuestro apasionado
y voluminoso desorden. Tampoco hubiéramos llegado
a buen puerto sin la competencia y tenacidad de los
dos editores que me acompañan, los Dres. José
Luis Porrero y David Dávila.
En vísperas de terminar mi gestión como
responsable de la Sección, que culmina otras
etapas con otras ocupaciones dentro de la Asociación,
quiero dejar patente mi inacabable gratitud a todas
la Juntas Directivas que me han permitido durante los
últimos años ser espectador privilegiado
de su evolución y por tanto de la cirugía
española.
Dedicatoria final de esta modesta obra, a todos los
profesionales que de alguna manera han contribuido desde
su trabajo diario a mejorar los resultados de la Cirugía
de la Pared Abdominal.
J. Álvarez Caperochipi
Coordinador de la Sección
de Pared Abdominal y Suturas