Guía Clínica
de la AEC: Cirugía de la Pared Abdominal
PRÓLOGO

Una guía clínica, es el método
más útil y funcional de proporcionar a
determinados grupos de especialistas unas normas de
actuación, frente a los problemas inherentes
a la especialidad de que se trate, y por lo tanto de
mostrar cuál es el camino y el procedimiento
más lógico, para alcanzar el objetivo
previsto: la erradicación de la enfermedad.
Desde hace varios años la Asociación Española
de Cirujanos viene editando guías clínicas
de diferentes parcelas de significativo interés
quirúrgico que han tenido un gran impacto médico,
tanto por el contenido científico de las mismas,
como por la utilidad y la sencillez con la que se exponen
todos los supuestos clínicos del área
que se estudie. Asimismo, la elección de los
autores de dichas guías, grandes expertos de
los temas estudiados, han influido de una manera notable
en el logro de los objetivos previstos.
La diferencia fundamental con un libro de texto estriba
en la sencillez y las normas concretas de actuación
ante un problema médico que ofrece la guía
terapéutica, mientras que en aquéllos,
las exposiciones recogen todas las opciones terapéuticas
posibles. También es preciso distinguidas de
una iconografía, puesto que éstas recogen
todos los datos de interés respecto a una patología
o un órgano concreto.
La medicina basada en la evidencia es un logro y una
nueva visión de los problemas médicos,
sustentada sobre hechos concretos, datos objetivos ya
publicados, y la experiencia de centros con gran impacto
en el objeto analizado que marcan una línea de
actuación ante uno de los múltiples supuestos
que diariamente afectan a la clase médica.
La sección de Pared Abdominal y Sutura, de la
Asociación Española de Cirujanos, ha llevado
a buen término la Guía de la Pared Abdominal,
que hoy ve la luz en el presente trabajo, y que constituye
un paso más dentro de la encomiable labor que
ha desarrollado esta sección en los últimos
años.
La cirugía de pared abdominal ha adquirido en
los últimos años una importancia y una
preponderancia tan llamativas, que han propiciado unos
cambios impensables hace sólo dos décadas
y, que han afectado tanto al estamento médico
como a los pacientes afectos de esta frecuente patología,
y que en términos numéricos se sitúa
entre el 25 y 30% de toda la patología quirúrgica
general.
Este cambio de actitud ha sido posible por varios factores
básicos que han modificado conceptos que durante
muchos años fueron considerados como irrenunciables.
El primero de todos es el cambio en el concepto de técnica
quirúrgica. Desde el siglo XVIII todas las técnicas
quirúrgicas descritas tenían como fundamento
básico la corrección del defecto de la
pared abdominal a través de tejidos
vecinos, que iban a reforzar la zona debilitada creando
como consecuencia de lo anterior, una zona de tensión,
que era la primera premisa para la aparición
a largo plazo de una recidiva hemiaria. Los nombres
de Gimbemat, Kisner, Bassini o Lotheisen, son suficientemente
conocidos y no precisan de explicación alguna.
La adopción del concepto "Free Tensión"
por un grupo de cirujanos expertos en pared abdominal,
a la cabeza de los cuales hay que situar al americano
Lichtenstein, supuso en la década de los años
80, la descripción de técnicas quirúrgicas
cuya base fundamental estaba en la utilización
de prótesis de materiales compatibles para la
corrección del defecto hemiario.
El segundo factor que ha influido de una manera precisa
en el cambio de actitud, fueron los distintos biomateriales,
que a lo largo de estas dos últimas décadas,
han sido descubiertos por la industria farmacéutica,
y que han facilitado la realización de las diferentes
técnicas quirúrgicas, aportando unos resultados
que se han aproximado de una manera casi absoluta al
concepto de técnica ideal, dada la drástica
reducción de las recidivas. De todos ellos, el
polipropileno es el más difundido y utilizado,
si bien las nuevas aportaciones como el poli-tetra-flúor-etileno
expandido (PTFE) y las combinaciones de ambos, los denominados
composites, han ido ocupando una parcela importante
dentro de esta cirugía.
Los dos últimos aspectos a tener en cuenta, para
valorar el cambio acaecido, son los referentes a la
anestesia y a la hospitalización. Es indudable
que la adopción y la difusión de la anestesia
regional y local con sedación, ha contribuido
de una manera notable al éxito de estas nuevas
técnicas quirúrgicas, puesto que la confianza
de los pacientes se ha visto incrementada y ha desaparecido
el miedo escénico al quirófano, a la anestesia
y a la recidiva. A ello se une de un modo claro y definido,
el cambio de actitud en la estancia hospitalaria. La
introducción de la cirugía de corta estancia
y la cirugía ambulatoria como métodos
usuales de esta patología, ha contribuido notablemente
a esta explosión que se ha desencadenado en las
dos últimas décadas y que ha producido
un giro de 360 grados en el concepto del tratamiento
de los defectos de pared abdominal.
La presente guía recoge en sus diferentes capítulos
todos los aspectos citados previamente, exponiendo de
una manera muy clara las soluciones más idóneas
en cada uno de los supuestos clínicos y las normas
de conducta que en la actualidad rigen. Para llevar
a cabo esta importante labor, La Sección, encargó
a los Dres. Álvarez Caperochipi, Dávila
y Porrero, la redacción de los capítulos
en los diferentes apartados que constituyen esta patología
y de ellos ha sido el mérito de encontrar el
autor idóneo para cada tema; de la homogeneización
de cada capítulo para que su formato tuviese
la misma identidad y los mismos objetivos y lograr que
la finalización de esta obra haya conseguido
en un tiempo muy corto.
La importancia de esta Guía de la Pared Abdominal,
radica por un lado en el hecho de ser un documento que
clarifica las normas de procedimiento, que son válidas
en la actualidad para cada problema concreto, y por
otro en la aportación, para todos los cirujanos,
en cuanto a formación continuada se refiere.
Hay que tener en cuenta que esta parcela de la cirugía
comienza en un considerable número de casos,
como consecuencia de procesos que se localizan dentro
de la cavidad abdominal y que precisan de tratamiento
quirúrgico. La apertura y el cierre de la pared,
han sido aspectos que durante muchas décadas
no han sido considerados de interés para los
cirujanos que encargaban de su realización, a
médicos en formación o con poca o nula
experiencia. La consecuencia principal derivada del
hecho anterior, ha sido la alta tasa de eventraciones
que aparecían en todas las publicaciones. Afortunadamente
el panorama ha dado un giro de 360 grados tanto en el
concepto como en la realización de esta labor
quirúrgica, y en los últimos lustros múltiples
trabajos han valorado tanto las suturas utilizadas como
los métodos de cierre de la pared abdominal,
y de su publicación y difusión en revistas
de considerable prestigio, nos hemos beneficiado todos
los cirujanos. La importancia, que en la actualidad
se le concede al cierre de una laparotomía, es
un hecho de reconocimiento general y por ello el capítulo
dedicado en esta guía a las normas de comportamiento
y actuación antes y después de
una cirugía sobre cualquier parte de la cavidad
abdominal, adquiere una significación muy especial,
por la trascendencia que sobre múltiples enfermos
tiene diariamente.
Creo que es digno de elogio el interés de la
Asociación Española de Cirujanos por la
actualización de los conocimientos y procedimientos
en todas y cada una de las ramas o áreas de capacitación
específica y que todos sus miembros tengan fácil
acceso a dicha información a través de
las guías que se han publicado en los últimos
años. La vida de las Secciones se pone en evidencia
por las actividades que desarrollan, y la de pared abdominal
y sutura, es un ejemplo de la gran labor que han desarrollado
en los últimos tiempos, y que dice mucho de su
empuje e interés científico, de los que
esta guía es el último eslabón.
M. Hidalgo Pascual