Manual
sobre Donación y Trasplante de Órganos
PRÓLOGO

Es
bien sabido que España ocupa un lugar más
que relevante en el contexto internacional en materia
de donación y trasplante de órganos, tejidos
y células.
Desde 1992, nuestro país se situó en el
primer lugar indiscutible en cuanto a la
actividad de donación y de la mayoría
de los trasplantes de órganos sólidos,
con unos resultados cualitativos equiparables o superiores
a los de países con una larga tradición
científica y tecnológica.
Este hecho es y debe ser objeto de legítimo orgullo,
sobre todo porque permite
a un número muy considerable de nuestros compatriotas
salvar su vida o mejorar de forma muy significativa
su estado de salud. A día de hoy son alrededor
de 300.000 los españoles que han recibido un
trasplante, lo que hace cada vez más probable
que todos tengamos en nuestro entorno alguien que haya
estado esperando o haya experimentado una de estas intervenciones.
A esta situación se ha llegado gracias a la generosidad
de otros ciudadanos anónimos que han donando
sus órganos o los de sus familiares, a un sistema
sanitario bastante mejor de lo que habitualmente se
cree o se admite y a un sistema organizativo propio
y peculiar, el “Modelo Español”,
que está siendo trasladado a numerosos países
en vista de su eficacia demostrada. La obesidad, en
general, supone un problema importante de salud pública,
ya que afecta a un gran porcentaje de la población,
cada vez mayor, y condiciona un aumento de mortalidad
y morbilidad entre quienes la padecen. Su tratamiento
debe ser individualizado y el éxito, entendido
como la pérdida de peso mantenida en el tiempo,
es muy difícil de obtener con medidas conservadoras,
tanto más cuanto mayor es el grado de obesidad.
Aquí entra en escena la cirugía, que tiene
algo que ofrecer a un subgrupo de estos pacientes, aunque
quedan muchas cuestiones abiertas: ¿en qué
casos debe indicarse la cirugía?, ¿cuál
es la mejor opción técnica?, ¿debería
modificarse la técnica en función del
tipo y grado de obesidad?, etc... El problema es tan
importante por sus repercusiones sociales y económicas
que la Asociación Española de Cirujanos
creó una Sección específica dedicada
a la Cirugía de la OM. Y es a esta Sección
a quien se encargó la confección de la
presente Guía para intentar dar respuesta, casi
siempre provisional, a todas las cuestiones polémicas.
Uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema
es una atención más que preferente a la
formación continuada de los profesionales sanitarios.
Ellos son los que van a tener que llevar a cabo todo
el proceso de donación y trasplante y por tanto
su formación adecuada merece todo tipo de esfuerzos,
porque sus fallos o sus aciertos se van a traducir en
pérdidas o ganancias de vidas humanas en forma
de órganos trasplantados vitales conseguidos
o fallados. Es mucho lo que nos jugamos cada día
en este proceso.
Por ello, cualquier acción que se emprenda en
la dirección de reforzar esta faceta me parece
particularmente relevante y digna de ser apoyada. La
guía que me honro en prologar, coordinada por
el espléndido equipo del Hospital Virgen de la
Arrixaca de Murcia, está realizada por un más
que nutrido equipo de expertos de toda España
y su simple enumeración es de por sí una
garantía de calidad. Hay mucho trabajo y mucha
ilusión por parte de los autores y los directores
de la obra y estoy seguro de que será de una
gran utilidad para todos los lectores. Mi felicitación
a los promotores de la idea y a todos los que la han
hecho posible.